Aquí la ruleta está en el nivel BDSM. Los retos tratan de dominación y sumisión, ataduras, control y castigos suaves. Antes de empezar, acordad una palabra de seguridad. Si tenéis esposas, cuerda o juguetes, añadidlos en los ajustes y parte de los retos los usará.
Por experiencia propia, el ambiente cuenta tanto como el reto. Bajad la luz o encended velas, poned música y usad una venda en los ojos: con ella cada caricia se siente más. Quien domina puede cambiar un reto sobre la marcha con lo que sabe de la otra persona. Eso sí, siempre dentro de los límites que habéis acordado. Y lo más importante: empezad ya durante el día. Una orden corta o una indirecta por mensaje hace que los dos esperéis la noche con ganas.